Diamantes

Despertaba todos los días desnuda bajo la sábana con la piel brillante de sudor, las mejillas arrebatadas, y en su sexo diamantes de él. Asombrada miró a su alrededor, y nunca vió a nadie. De pronto,recordó que antes de partirde viaje le dijo: “Todos los días te poseeré en cuerpo y alma mientras sueñas”.
Ella comprendió todo, dijo AMEN, y se recostò para volver a soñar.Duna

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déjate llevar…

32 comentarios sobre “Diamantes

  1. La verdad es que yo he sentido en sueños amorosos más placer aún que en la realidad. La pena es que no puedo tenerlos cuando quiero; son impredecibles.
    Diamantes sobre el sexo… qué imagen más bonita.
    Un beso

  2. ¡Qué bueno! has compartido la misma imagen que hace tiempo publiqué en mi blog, tenemos los mismos gustos, me parece super sensual, como tus letras, un placer volver a leerte, querida Duna, gracias por seguir estando cerca, como siempre, porque para mí nunca te fuiste.

    Un beso muy grande, amiga.

  3. Marilyn Monroe llegó a México, entre revoloteo de fotógrafos. Se sentó y los flashes no dejaban de alumbrar a la estrella. Un fotógrafo apenas si pudo realizar su trabajo poniéndose casi de rodillas. En el laboratorio descubrió que MM maravillosamente no llevaba rompa interior, la foto se publicó y nuestro José Emilio Pacheco (JEP) le dedicó un poema breve al “diamante negro de Marilyn Monroe”. Los otros diamantes, los de verdad sólo son adorno para enmarcar el verdadero alfa y omega, placer y dolor.

    Cada quien su diamante y cada quien su sueño en este paraíso de Adanes y Evas.

    Abrazos Duna, este lumpenpoeta que viene mientras la tormenta no sorprenda al mar que me retiene. Besos.

  4. …y al despertar y faltarle los diamantes que en su sexo noche a noche se derraban, supo que algo trágico había pasado, que la distancia y los peligros no se deben menospreciar. Volvió a dormir, y lo vió, fuerte, tenaz, y malherido, en ¿sueños? curó sus heridas y sus corazones latieron con fuerza y al unísono… Que si el amor de él podía hacer brotar diamantes, noche a noche, en su sexo de mujer plena, también podría curar al amado, a través de la distancia y el tiempo. Ese amor que cura al amado era el Diamante que él precisaba y sólo ella podía dar…
    Luis.
    Muy bueno Duna. Felicitaciones. Lo leí y me dejé llevar como pedías.
    Un beso.

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