Soledad

En los páramos de tu vida quedé presa
cuando tú me enseñaste la penumbra,
y en estepas tan vastas,
-ya sin fín-
mi alma te busca.
Te busca, te mira y no te encuentra,
te sigue esperando,
hasta que el dolor en mi costado me asfixia,
¡me esta matando¡.

Dije, no quiero ser excusa, ni quimera
pero quise ser de tu vida reseña;
por eso te entrego en este cofre
tu libertad,
de la que jamás fui dueña.

Dije que me creí libre en empedrados,
donde el reflejo de aquellas farolas
y los adormecidos adoquines
eran nuestras historias.
Y el pan de cada día,
como miradas milenarias de tu vida
eran venas que me daban razón de ser.
Sólo quiero redimir las heridas,
y volver a creer
que puede suceder.

Despacito, -muy despacio-, me voy yendo,
navegando aguas de otros mares

menos fríos,
menos silentes y vacíos
de los que estoy viniendo.
Ya nunca tendrás a tu costado
aguas persas, -azules- rompiendo por tu cuerpo,
ni tálamos de historia
sembradores de recuerdos,
-nuestros-.

Medio libre, medio presa, y siempre mendiga
van mis labios queriendo besar tu aire,
abrazar tus palabras, -tus notas-

acariciarte, y regresarte.

De mis pupilas,
inmaculadas gotas.
¡quedan vacantes!

Duna
11-02-09
Safe Creative #0912035048837

déjate llevar…

4 comentarios sobre “Soledad

  1. ¿qué extrae uno de la soledad?, nada, a veces creemos estar en compañias, pero estamos solos, estar solos solo lo comprende el que está solo, para otros seremos compañia, pero esa compañia aveces no nos acompaña, y terminamos en soledad…comprender donde estamos es fundamental

  2. Tremenda pero bellísima la forma en que hablas de la soledad.
    Este poema invade el alma, y se planta en ella extendiendo sus raices a lo mas profundo del ser.
    Felicidades poeta, eres magnífica.
    Jesús Jara.

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